Gobernadores le marcan la cancha a Milei: "Queremos diálogo y un trato justo tras octubre"
Mandatarios de Río Negro, Neuquén y Catamarca exigieron al Gobierno Nacional un trato más equitativo y abrir la mesa de diálogo después de las elecciones de medio término.
Los mandatarios no se guardaron nada y criticaron lo que llamaron una "mirada miope" de la Casa Rosada hacia las provincias. Señalaron que las ven solo como "productoras y generadoras de recursos", sin el diálogo que merecen. Aunque Jalil fue más cauteloso, reconoció que la falta de comunicación es un problema para todos.
También rechazaron las acusaciones de la ministra Patricia Bullrich sobre el gasto público provincial. Weretilneck fue categórico: "Las provincias no somos responsables de la deuda externa ni de la inflación, porque no emitimos moneda". Además, recordó que la mayoría de los impuestos son nacionales y que el Gobierno central necesita un presupuesto claro para funcionar.
Los gobernadores patagónicos, especialmente Weretilneck y Figueroa, destacaron las inversiones en hidrocarburos en sus provincias y la proyección de crecimiento. Coincidieron en que la ley de coparticipación actual está "obsoleta e injusta" y esperan que, después de las elecciones de octubre, se abra una mesa de diálogo para discutir un nuevo reparto de fondos.
Por su parte, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, salió a defender al Gobierno Nacional. Desestimó las denuncias de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), afirmando que aún no hay pruebas y que el Gobierno actuó rápido. También minimizó los ataques a su apellido, atribuyéndolos a una serie de televisión, y sostuvo que la mejor forma de combatir la corrupción es achicar el Estado.
Menem criticó duramente a la oposición, a la que acusó de buscar la desestabilización y de proponer "leyes impagables" con el único fin de atacar la gestión de Milei. Aseguró que el kirchnerismo es una "fuerza en retirada" que da "manotazos de ahogado" y que los ataques buscan destruir para volver al poder.
En resumen, mientras los gobernadores esperan un cambio de actitud y diálogo real después de las urnas de octubre para un federalismo más justo, el oficialismo defiende su gestión y acusa a la oposición de desestabilizar. Un panorama político que promete seguir bien picante hasta fin de año.