Escándalo de audios: Grabaron a Karina Milei y la Casa Rosada vive una "guerra psicológica" antes de las elecciones
La Casa Rosada se sacude por nuevas filtraciones que incluyen a Karina Milei. El Gobierno habla de "guerra psicológica" y crecen las internas en la previa electoral.
En el Gobierno están seguros de que quien tiene esas grabaciones posee cerca de una hora de material de ese encuentro. Sin embargo, fuentes confiables de la Casa Rosada afirman que no se trataron temas sensibles. Parece haber sido una reunión de la primera etapa de la gestión, donde Karina bajaba línea a un grupo de personas. La hipótesis es que no habría nada "sustancial" en el resto del contenido, aunque no descartan que existan más audios de otros funcionarios.
La lectura principal es que no fue una "pinchadura", sino que alguien de los presentes grabó con su celular. Esto abre la incógnita de si es la misma persona que filmó a Spagnuolo, lo que podría ramificar la cantidad de posibles filtraciones. Las sospechas apuntan al entorno de una exintegrante de La Libertad Avanza, con posibles conexiones a un importante canal de streaming y otros sectores políticos. Se rumorea que una vieja bronca podría estar detrás de este quilombo.
Desde el círculo presidencial consideran que la difusión del audio de Karina fue un "furcio" de los que lo filtraron, una jugada excesiva que convirtió todo en una operación mediática. Sin embargo, el episodio es grave porque alguien la grabó y lo difundió. "Buscan una guerra psicológica", afirmó un importante referente del oficialismo, por el temor a infiltrados y la incertidumbre de más grabaciones.
Este escenario desgasta la gestión y la mesa chica del Gobierno. Al no saber quién grabó a Karina, la desconfianza crece y muchos, incluso los más cercanos, son vistos como sospechosos. A esto se suma la tensión entre el sector del asesor Santiago Caputo y los primos Martín y Eduardo "Lule" Menem. Ambas partes coinciden en que el Presidente debe definir los roles, aunque por ahora, Milei optó por culpar a Spagnuolo y defender a Lule.
La reorganización de la administración nacional y del Gabinete se espera para después del 26 de octubre. Hay un acuerdo generalizado de que la dinámica actual no puede sostenerse hasta entonces. "En algún momento Javier va a tener que bajar el martillo", comentó un funcionario cercano, aunque cree que no será pronto, ya que Milei tiene viajes a Estados Unidos y posiblemente a Madrid.
Por ahora, el Gobierno busca que la agenda mediática se centre en la campaña bonaerense y en la polarización con el kirchnerismo provincial. Admiten que no es una tarea sencilla, ya que la campaña para legisladores provinciales es confusa para el electorado, que no termina de entender quiénes se presentan.