Un 9 de la Scaloneta aterriza en el Aleti del Cholo, ¡pero con un manso quilombo personal!
El Atlético de Madrid no levanta cabeza y suma a Nico González de la Selección Argentina. Pero su llegada viene con un escándalo amoroso que lo dejó hecho pelota.
Para intentar enderezar el rumbo, sobre el cierre del mercado de pases, el periodista Fabrizio Romano, que siempre la tiene clara, soltó la bomba en sus redes sociales: "Nico González al Atlético de Madrid ¡Allá vamos! Acuerdo cerrado: cesión inicial con opción de compra que podría convertirse en una obligación por 33 millones de euros...", deslizó el cronista. Así, uno de los atacantes de La Scaloneta se suma a las filas rojiblancas.
Nico, con pasado en Argentinos Juniors y que venía de la Juventus, llega en calidad de préstamo, aunque la oficialización depende del papeleo final con La Liga. Con su arribo, el Aleti suma un nuevo argentino al plantel, uniéndose a compatriotas como Musso, Molina, Almada, Giuliano Simeone y Julián Álvarez. El delantero, bicampeón de América, también fue convocado por Lionel Scaloni para las próximas Eliminatorias.
El Cholo, preocupado por el rendimiento, había dicho tras el último partido: "Está claro que nos hicieron cuatro goles en tres partidos, los cuales son difíciles de entender. Pero bueno, tenemos dos puntos de nueve, hay que seguir trabajando y confiar en lo que hacemos...". Ante la falta de resultados, la dirigencia se movió rápido y Nico González, que puede jugar en varias posiciones de ataque, se presenta como una alternativa clave.
Pero la llegada de Nico no es solo fútbol. El jugador aterriza en Madrid con un quilombo personal que lo tiene en el ojo de la tormenta. Recientemente separado de Paloma Silberberg, su pareja de tres años, la historia de su ruptura se hizo pública y no precisamente por la buena. Paloma decidió no guardarse nada y habló con el programa "A la tarde" de América TV sobre los motivos de la separación.
Según contó Paloma, la infidelidad salió a la luz de una manera insólita. Ella estaba volviendo a Argentina y, al no recibir respuesta de Nico sobre el auto que la esperaba en Ezeiza, decidió revisar las cámaras de seguridad de la casa que compartían en Italia. "Él pensó que yo no las tenía más porque mandó a cambiar las contraseñas, pero las seguía teniendo porque estaban con mi mail", reveló. Y la verdad, le cayó como un baldazo de agua fría: "Estaba con otra chica".
Así las cosas, Nico González llega al vestuario del Aleti con la misión de levantar al equipo y, de paso, ver cómo hace para levantar su propio presente personal. Un desafío doble para el delantero argentino. Esperemos que el Cholo sepa cómo manejar este combo explosivo.