¡Ya están los 36 de la Champions! Nuevo formato, millones en juego y un cambio que trae polémica
La Orejona arranca con novedades: se definen los cruces de la Fase Liga con 36 equipos, mucha guita y una regla nueva que ya genera debate. ¿Podrá el PSG revalidar el título?
La UEFA Champions League ya tiene a sus 36 equipos confirmados, listos para buscar la gloria en el torneo más importante de clubes de Europa. El Benfica, con nuestros Nico Otamendi, Enzo Barrenechea y Gianluca Prestianni, fue uno de los últimos en meterse al vencer al Fenerbahce de Mourinho. ¡Este jueves se sortea todo en Mónaco a las 13 horas de Argentina!
Atenti al formato, porque se viene con cambios. Ahora todos juegan en una fase de liga única. Los que terminen del puesto 1 al 8 van derecho a octavos. Del 9 al 24 se matan en un repechaje de ida y vuelta para ver quién pasa. Y los que queden del 25 al 36, chau, se despiden de la Copa.
Antes del sorteo, los 36 se reparten en cuatro bombos según su rendimiento, salvo el PSG que, por ser el campeón, va directo al bombo 1. Cada equipo jugará ocho partidos: cuatro de local y cuatro de visitante, pero con ocho rivales distintos. ¡Nada de jugar dos veces con el mismo!
Y acá viene la que trae cola: los ocho mejores de la Fase Liga ahora tendrán ventaja de definir siempre de local en todas las rondas eliminatorias, ¡menos en la final! Pero ojo, que hay una excepción que ya levanta polvareda: si un equipo de playoff elimina a uno mejor ubicado, ¡hereda su ventaja de localía! Un verdadero quilombo si se da.
Además de la gloria, se juega por una fortuna. Se repartirán casi 2.500 millones de euros. Solo por participar, cada club se lleva 18.6 millones. Ganar un partido suma 2.1 millones, y empatar 700 mil. El campeón podría embolsar hasta 111 millones de euros solo en premios directos. ¡Mansa guita!
Entre los clasificados, están los pesos pesados de siempre: Liverpool, Real Madrid, Barcelona, Bayern Múnich, Inter, y claro, el PSG. La gran final de esta edición se va a jugar el 30 de mayo del año que viene en el Puskás Aréna de Budapest, Hungría, un estadio que ya tiene experiencia en definiciones importantes.