La mala pata: Compró el Falcon de sus sueños y lo chocó en el camino de vuelta a casa
Un marplatense de 45 años cumplió su deseo de tener un Ford Falcon de colección, pero la ilusión duró un suspiro: lo destrozó contra un poste volviendo a su ciudad.
Un vecino de Mar del Plata, de 45 años, había viajado más de 190 kilómetros hasta Mar del Tuyú para concretar un anhelo de toda la vida: comprar un Ford Falcon Futura modelo 1972, impecable, de color verde y con pocos kilómetros. Una verdadera joyita por la que desembolsó casi diez mil dólares, y que venía persiguiendo hace meses.La alegría, sin embargo, se le esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Apenas emprendió el regreso a su ciudad, en la Ruta 11 a la altura de Mar de Cobo, el sueño se hizo pedazos. Cerca de las cuatro de la tarde del lunes, el auto impactó de lleno contra un poste de alumbrado, dejando una postal de chatarra retorcida.Todo indica que el conductor, identificado como L. H., habría perdido el control del vehículo, quizás por pisar una mancha de gasoil, aunque la investigación oficial sigue en curso. El golpe fue tremendo: el Falcon quedó hecho pelota, con la parte derecha completamente destrozada, incluyendo puertas y techo.Los equipos de emergencia, incluyendo Policía Vial, Bomberos y Defensa Civil, tuvieron que trabajar a destajo en el lugar del siniestro para asistir al hombre y remover los restos del coche. El conductor fue trasladado con fracturas y varios cortes, un susto enorme que pudo haber terminado mucho peor.Desde la internación, el hombre usó sus redes sociales para llevar tranquilidad a sus conocidos. "Estoy vivo, con golpes, fracturas y cortes. Recién lo compraba, un auto que quise hace años. Los golpes de la vida, estoy internado en Vidal. Gracias a Dios hoy contándola con ustedes...", escribió, mostrando la angustia de ver su sueño frustrado.Pero la cosa no terminó ahí. Al ver comentarios de burla e ironía sobre su accidente, el marplatense no se guardó nada. Lamentó la falta de empatía de algunos, que en vez de preocuparse por su salud, se dedicaron a hacer chistes sobre la desgracia."Sin preguntar por el conductor o la familia, (un accidente) que puede ser un deceso por semejante golpe. Es increíble las cosas que he podido leer", expresó con bronca. Y cerró, desafiante: "Sigan hablando lo que quieran que yo los leo. Mírenlo de vuelta, así opinan nuevamente los señores opinólogos". Un cierre que deja claro que, a pesar del palo, se va a poner las pilas para salir adelante y, quién sabe, quizás hasta revivir su querido Falcon.