Fiscal del quilombo en Independiente: "Era como si hubiera caído una bomba, un salvajismo inhumano"
Mariano Zitto, a cargo de la investigación por los incidentes en el Libertadores de América, dio detalles escalofriantes de lo que encontró y las fallas en la prevención.
Confesó que estaba festejando su cumpleaños cuando los llamados empezaron a acumularse. "Esto se está poniendo bastante gris, tirando a oscuro", le dijo a su ayudante antes de ir para Avellaneda. Al principio, circulaban rumores terribles de "varias víctimas fatales, incluso un menor". Aunque por suerte no fue tan grave, lo que encontraron fue "una escena de destrucción" total.
"Varillas de los escalones arrancadas, tendidos eléctricos sacados y sangre arterial en las escaleras", describió Zitto. "Era como si hubiera caído una bomba", sentenció, remarcando que "podría haber sido muchísimo peor", pero que las agresiones fueron "inhumanas". Por eso, lo primero que hizo fue clausurar y suspender las dos tribunas donde estaban los hinchas chilenos y la cabecera donde hubo más lío, para preservar la escena de la investigación.
El informe de las cámaras municipales mostró "un claro problema de prevención" y una "falta de coordinación" entre la seguridad privada del club (exigida por Conmebol) y la Policía Bonaerense. "Esto ya pasó de un mero desencuentro", reflexionó el fiscal. Hay casi 30 causas abiertas por el conflicto, y una de las principales apunta a las responsabilidades del club Independiente como organizador y de la Policía Bonaerense en la prevención. La pregunta clave es: "¿por qué llegamos a este nivel de agresión que terminó con batallas que dieron la vuelta al mundo?".
El fiscal se mostró impactado por el "bombardeo de imágenes" que recibieron, muchas de ellas con familias de por medio. Mencionó escenas de "personas desnudas en la tribuna, golpes a más no poder" y hasta "gente arrodillada pidiendo perdón". La violencia "venía en escalada" desde mucho antes, con objetos cayendo de la tribuna visitante a la local. "Esto se podría haber evitado", afirmó, criticando que "la violencia que escala antes del partido ya debería haber alertado a los organizadores".
Respecto a la Policía, señaló que cuando la Conmebol pidió que sacaran a los chilenos, la fuerza decidió no intervenir para "no generar un colapso mayor". Sin embargo, cuando la cantidad de gente bajó, hubo una "descoordinación" sobre cómo actuar. Sobre los rumores de que barras chilenos habrían obligado a empleados del club a tomar orina, Zitto confirmó que se abrió una causa, pero "no apareció nadie" a denunciar, ni siquiera el propio club. Por eso, le envió una orden a Independiente para que informe si tiene conocimiento del tema.
Para levantar la clausura del estadio, el fiscal exige que el Ministerio de Seguridad, Independiente, AFA, Aprevide y Conmebol "delineen cómo van a actuar para evitar que hechos tan graves se repitan". "El salvajismo trasciende lo deportivo", cerró Zitto, preocupado por las familias que van a la cancha a divertirse. "Pensemos que en las tribunas no ponemos plantitas, ponemos personas", sentenció, pidiendo conciencia.