¡Sorpresa! El mismísimo Cervantes, el del Quijote, ¡era cobrador de impuestos!
Hallazgo histórico en España: documentos inéditos muestran al autor del Quijote trabajando como cobrador de impuestos, revelando un costado poco conocido de su vida.
¡Atención, vecinos! Resulta que Miguel de Cervantes, el genio detrás de Don Quijote, no solo escribía historias de caballeros andantes. Unos documentos recién descubiertos lo ubican en Huelva, allá por España, a fines del siglo XVI, ¡trabajando como recaudador de impuestos! Una faceta poco conocida de este prócer de la literatura.El hallazgo es cosa seria: se trata de dos papeles originales de 1593 y 1594 que ponen a Cervantes en las localidades de Paterna del Campo y Bollullos Par del Condado. La investigación, a cargo de Bartolomé Miranda Díaz y difundida por EFE, nos da una nueva perspectiva sobre la vida del escritor por esos pagos. Se sabía que había estado por ahí, pero estos documentos amplían el período de su actividad.Según Miranda Díaz, uno de los papeles estaba tan baqueteado que prefirió no manipularlo y buscó otras fuentes históricas para confirmar que era posta. Y sí, el nombre completo de Cervantes aparecía junto a su cargo de recaudador, lo que le da validez al descubrimiento. Lo curioso es que Cervantes no juntaba plata en efectivo, sino que recibía cereales y aceite, que iban derechito a la Armada española y a la Flota de Indias.Miranda Díaz explicó que la Corona solía pagar tarde y, para colmo, mal, lo que generaba un montón de quejas de los municipios. Esas protestas quedaban registradas en documentos como este, donde se mencionaba a Cervantes. Aunque el laburo de recaudador no siempre era el más querido, el experto aclara que no necesariamente lo volvía impopular, ya que los concejos municipales eran los que distribuían la carga entre los vecinos.Este descubrimiento se suma a una serie de hallazgos que, desde 1902, vienen perfilando la vida de Cervantes como cobrador de impuestos por Andalucía. Investigadores como Miranda Díaz y José Cabello Núñez, que encontró setenta documentos y cinco firmas del autor, están reconstruyendo con una precisión zarpada el itinerario de Cervantes por la región.Así que, la próxima vez que leas el Quijote, pensá que su autor, además de soñar con molinos, también se la pasaba laburando para la Corona, juntando impuestos. Un recordatorio de que hasta los más grandes tienen su lado más terrenal y cotidiano.