Mirtha Legrand no se guardó nada: "Lo hizo quedar como un cornudo" a Nicolás Vázquez
La diva de los almuerzos fue durísima con Gimena Accardi por contar que le fue infiel al actor, levantando un debate picante sobre la intimidad y la fama.
El mundo del espectáculo siempre da tela para cortar, y esta vez, el divorcio de Nicolás Vázquez y Gimena Accardi, sumado a la confesión de ella sobre una infidelidad, armó un verdadero quilombo. Pero la que le puso más pimienta fue Mirtha Legrand, que no se guardó nada en su mesa y mandó al frente a la actriz con una opinión bien polémica.La Chiqui, con su estilo directo, no anduvo con vueltas. Cuando Karina Iavícoli defendía a Accardi por haber dado la cara, Mirtha la cortó en seco. "En general una infidelidad se oculta, no se comentan", disparó la diva. Y agregó, con una sonrisa pícara: "¿Para vos está mal que ella haya hablado? Sí. Porque a él lo hace quedar como un cornudo. Fea palabra, es fea, pero es así". ¡Zarpada!Iavícoli había intentado explicar que Gimena quiso proteger a Nico y que las mujeres suelen ser más juzgadas. "Nunca vi a un hombre sentarse y dar explicaciones", comentó la periodista, señalando el doble estándar. Pero Mirtha ya tenía su veredicto y dejó claro que, para ella, hay cosas que quedan entre cuatro paredes.Por su parte, Gimena Accardi había salido a hablar en la radio, cansada del revuelo. Aclaró que, aunque el tema era privado, sentía la necesidad de poner los puntos. "Cometí errores, me mandé una cagada malísima y me hago cargo de una parte de lo que se dijo", confesó, pero sin dar nombres de terceros.La actriz también explicó que la relación con Nico ya venía complicada, "en crisis" desde hacía un año, y que el error no fue el detonante principal, sino "la gota que colmó el vaso". Lo importante, según ella, es que Vázquez la perdonó y le dijo que "esto a vos no te define". Se ve que la cosa fue más compleja de lo que parece a simple vista.Así que, mientras algunos defienden la sinceridad de Accardi, otros, como Mirtha, prefieren el viejo truco de "lo que pasa en la pareja, se queda en la pareja". Parece que la mesa de la Chiqui siempre nos deja algo para debatir en el barrio, y esta vez, nos dejó pensando hasta dónde hay que contar la verdad... ¡o guardársela!