¡Se puso firme! Eduardo Fort le negó una picada a Rocío Marengo en pleno embarazo y ella lo escrachó.
La futura mamá compartió en redes la divertida charla con su pareja, donde él no le dio el gusto con un pedido especial para la dulce espera.
Rocío Marengo, que está a full con la panza, se prepara para la llegada de su primer bebé junto a Eduardo Fort. Pero la dulce espera, se sabe, viene con sus desafíos y, claro, ¡los antojos! La modelo nos compartió una situación bien de pareja que le pasó con su futuro papá, donde el empresario se puso firme con la dieta.Resulta que Marengo, cerca de las diez de la noche, le mandó un mensajito a su "Edu" pidiéndole una "picadita chiquita" para aguantar hasta la cena. Pero Fort, lejos de darle el gusto a su pareja, le recordó lo que le dijo el médico: "No podés comer picada, si querés te hago unos churrasquitos". ¡No se guardó nada!Sorprendida por la respuesta, Rocío no dudó en compartir la conversación con sus seguidores, agregando con humor: "Cuando el papá del bebito se pone exigente". Este episodio se da mientras Rocío transita la semana 14 de su embarazo, un camino que le costó cinco años de tratamientos y mucha fe para cumplir el sueño de ser mamá.A pesar de la "negativa" con la picada, Marengo no para de elogiar a Fort como compañero y papá. Contó que él también se puso las pilas con el tratamiento y que la noticia del embarazo fue una alegría inmensa para toda la familia, que ya tiene tres hijos grandes de Eduardo.La fecha estimada de parto es entre el 13 y el 15 de enero, y aunque todavía no definieron el nombre (los sobrinos le bajaron "Homero" y en redes le piden "Ricardo"), ya sabemos que la revelación del sexo será en una fiesta en septiembre. Eso sí, el primer antojo de Rocío no fue comida, ¡sino una cartera Chanel!Así que ya saben, ni las famosas se salvan de que les nieguen un gustito en el embarazo. Parece que Eduardo se toma muy en serio su rol de futuro papá, ¡y la salud del bebé está primero! Aunque Rocío, con su picardía, no dejó pasar la oportunidad de mostrar que a veces, los papás también se ponen "exigentes". ¡Un verdadero golazo por la salud!