¡Golazo de Di María! Central se quedó con el clásico rosarino y desató la fiesta en el Gigante
El Gigante de Arroyito fue testigo de un choque electrizante entre Canallas y Leprosos. Con Darío Herrera de árbitro y televisación de ESPN Premium, el pueblo auriazul festejó a lo grande.
La ciudad se paralizó, como cada vez que Central y Newell"s se ven las caras. El Gigante de Arroyito estaba a tope, listo para otra edición de un clásico que siempre promete y rara vez defrauda. La expectativa, como siempre, por las nubes.El partido fue de esos que se juegan con los dientes apretados, con mucha pierna fuerte y pocas licencias. Los Canallas y los Leprosos no se guardaron nada, cada pelota dividida era una batalla y los hinchas empujaban desde las tribunas sin parar.Pero en un encuentro tan parejo, a veces aparece la magia. Y esta vez, la magia tuvo nombre y apellido: Ángel Di María. El Fideo, con una jugada de esas que solo él sabe hacer, clavó un golazo que rompió el cero y desató la locura total. ¡Un grito de gol que se escuchó en todo Rosario!El festejo fue una explosión. El Gigante vibró como nunca, la gente se abrazaba, las banderas flameaban y las gargantas se rompían de alegría. Ver a tu equipo ganar el clásico con un tanto así, es una emoción que no tiene precio para el hincha.Los dirigidos por Darío Herrera, que hizo lo suyo para controlar el partido, vieron cómo el pueblo auriazul se llevaba la gloria. Para los de Newell"s, otra vez el trago amargo de la derrota frente al eterno rival, ese que duele más que cualquier otra cosa.Central se quedó con los tres puntos, el orgullo y, lo más importante, el derecho a cargar al vecino por un buen tiempo. ¡Qué manera de vivir un clásico! La alegría Canalla es inmensa y no es para menos. ¡Un resultado que se celebra con todo!