¡No lo dudó ni un segundo! Campeón en Italia y le dijo NO a la Azzurra: "Mi corazón es argentino"
Santiago Castro, el pibe que la rompe en el Bolonia, fue tentado por la selección italiana pero dejó bien claro que su pasión es la Albiceleste. ¡Un ejemplo de lealtad!
Santiago Castro, ese pibe que la está rompiendo toda en el Bolonia de Italia, se convirtió en noticia por una decisión que nos llena de orgullo. El delantero, flamante campeón de la Copa Italia, no dudó ni un segundo cuando le preguntaron si jugaría para la selección italiana. ¡Le dijo que no!Con el corazón en la mano, Castro no se guardó nada y fue directo: "Mi sangre, mi corazón, mi vida es Argentina". Y agregó, agradeciendo la oferta pero sin vueltas: "Soy orgullosamente argentino: si me llaman ahora, dentro de diez años o nunca, no lo sé, pero siempre y en cualquier caso Argentina." Dejó claro que su sueño es vestir la celeste y blanca, y por eso busca brillar en el Bolonia pensando en el Mundial.Este delantero, que salió de las inferiores de Vélez, ya estuvo en la mira de Lionel Scaloni para una fecha FIFA en marzo, aunque no sumó minutos. Su temporada fue zarpada: metió 10 goles y dio 8 asistencias en 46 partidos, siendo clave para que el Bolonia levantara la Copa Italia, con un golazo en cuartos contra el Atalanta que él mismo calificó como su "partido del corazón".A pesar de ser figura, Castro es un pibe de barrio. Contó que le encanta cómo lo trata la gente, pero que es "casero" y fanático del mate. ¡Dice que se toma cinco litros por día! Una costumbre bien argentina que lo mantiene cerca de sus raíces, incluso estando tan lejos.Sabe que la competencia para un puesto en la delantera argentina es un quilombo, con nombres pesados como Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Pero él se tiene fe y se ve peleando un lugar con pibes como Taty Castellanos o el Flaco López. Su objetivo está claro: "Quiero estar en la nómina para el Mundial y defender los colores de mi país".Este pibe demuestra que tiene los pies sobre la tierra. Es reservado, muy familiero. Después de ganar la Copa, en vez de irse de fiesta, se volvió en tren para festejar tranquilo con los suyos. "Para nosotros los sudamericanos, la familia es fundamental. Me ayuda mucho en lo mental", afirmó. Un ejemplo de talento y lealtad, que nos hace inflar el pecho de orgullo.