¡Se armó un quilombo bárbaro! Corrupción en Discapacidad sacude al Gobierno y el Congreso le pasa factura
Un escándalo de coimas en Discapacidad destapa la olla y complica al Gobierno justo cuando el Congreso le da la espalda con varias leyes clave. ¿La "casta" se les vuelve en contra?
Imaginate la escena: una máquina de contar billetes en una casa, sobres llenos de dólares en un auto. No es una película, es lo que se destapó con el caso Spagnuolo, un ex funcionario clave en el área de Discapacidad. Este quilombo le explotó al Gobierno justo en la cara, porque va directo contra su discurso de combatir la "casta". Acá no hay vueltas, la Justicia investiga coimas y contratos generosos, todo a raíz de unos audios que hicieron un ruido bárbaro.La investigación, que arrancó con todo gracias al juez Casanello y el fiscal Picardi, se sumó a una semana de terror para el oficialismo en el Congreso. Al principio, el Gobierno tardó en reaccionar, como si no supieran qué decir. Y para colmo, Cristina Kirchner no se guardó nada y salió con un tuit largo, intentando defenderse de sus propias causas y pegándole a Milei. Como siempre, aprovechando la volada.Después de un silencio llamativo, finalmente decidieron "remover" a Spagnuolo y meter mano en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), un área que ya venía complicada. Guillermo Francos, como siempre el que pone la cara, salió a decir que en Olivos no sabían nada de las coimas y sugirió que todo esto podría ser una movida política, justo ahora que se viene la campaña. ¿Casualidad? Él dice que sí.La movida de CFK, tratando de usar este escándalo para limpiar sus propios trapos sucios y atacar a Milei, no es lo que más le preocupa al Gobierno. Lo que realmente les da dolor de cabeza es la señal que manda este caso: un funcionario de primera línea, echado por corrupción, y antes de que la Justicia avance mucho. Es una prueba de fuego que no tenían en los planes.Y hablando de pruebas de fuego, la semana pasada en el Congreso fue un desastre para el oficialismo. No fue tanto por la habilidad de la oposición, sino por los goles en contra que se hicieron solos. Milei, fiel a su estilo, insistió con que el Congreso está "secuestrado" por la "casta" y el kirchnerismo, dando por perdida cualquier negociación.Los números hablan por sí solos: si bien lograron blindar el veto a la ley de jubilaciones, ¡perdieron feo con el veto a la ley de discapacidad! Fue un 172 a 73 en Diputados, con votos de todos lados: PRO, radicales, provinciales, peronistas y hasta algunos de La Libertad Avanza que se les escaparon. También les pasaron por encima con leyes para el Garrahan (62 a 8 en el Senado), el financiamiento universitario y los ATN.Estos resultados, que demuestran que el trato "violeta" de Olivos no suma, no son solo un "riesgo kuka" como dicen. Tienen que ver con temas que pegan directo en la gente, como la discapacidad o la salud pediátrica. Y ahí, el Gobierno se da un palo, porque la relación con los gobernadores y hasta con sus propios aliados está hecha pelota. El caso Spagnuolo, en este contexto, es la frutilla del postre amargo.