Las pibas de Nicole y Cubero hablaron de todo y la tregua incómoda con Pampita
Allegra, Sienna e Indiana, las hijas de Nicole Neumann y Fabián Cubero, contaron cómo son sus padres en la intimidad y sus primeros pasos en la moda, mientras la madre se cruzaba con Pampita en una gala.
Lejos del habitual quilombo entre Nicole Neumann y Fabián Cubero, que siempre suma un capítulo nuevo a su guerra interminable, las hijas de la modelo y el exfutbolista se animaron a hablar por primera vez frente a las cámaras. Con una soltura que sorprendió a todos, las chicas contaron detalles de la relación con sus padres y cómo arrancaron en el mundo de las pasarelas.Todo esto pasó en un evento de moda donde también estuvieron Nicole y Pampita. En la alfombra roja, a las pibas les preguntaron si su mamá era "policía" con las redes. Allegra, que se puso las pilas y tomó la posta, aclaró que Nicole es "re libre" con las redes, siempre y cuando lo que suban sea para su edad, y que las aconseja mucho en la moda.Después, los periodistas quisieron saber sobre el papá, el Poroto Cubero, y si era más estricto. Las chicas, sin vueltas, aseguraron que él también es "libre" con las redes. Y agregaron, con una madurez que asombra, que ya están acostumbradas a ser figuras públicas desde muy chiquitas, porque "es de familia".Pero la noche no terminó ahí. En ese mismo evento, se dio lo que muchos esperaban: Nicole Neumann y Carolina Pampita Ardohain, con esa rivalidad histórica que tienen, posaron juntas por primera vez para una revista. Ya habían coincidido como juradas en "Los 8 Escalones", pero esto era otra cosa: ¡una foto para la tapa!La gala de los 103 años de la Revista Para Ti las juntó en un ambiente lleno de expectativas. Ambas llegaron con sus acompañantes y lucieron vestidos de alta costura, como las divas que son. Pampita eligió un diseño de Fabián Zitta color uva, y Nicole, uno blanco con plateado y hasta una corona. Pero la verdad, nadie miraba la ropa; todos querían ver cómo se manejaban entre ellas.Durante la sesión de fotos, las dos mantuvieron una actitud súper profesional. Se acercaron lo justo para que las cámaras captaran la imagen, pero sin gestos de cariño o amistad que hicieran pensar en una reconciliación de verdad. La tensión quedó picando en el aire, se notaba en las miradas y en la distancia que, aunque mínima, estaba ahí.Al final, cuando se apagaron los flashes, cada una retomó su camino, como si nada. Está claro que la "paz" fue solo para las fotos, un show más en el circo mediático. Parece que el viejo dicho "donde hubo fuego, cenizas quedan" aplica perfecto para estas dos.