Milei no se guardó nada: culpó al "riesgo kuka" y a los "sodomitas del capital" por la suba de tasas
Desde Rosario, el Presidente explicó por qué suben las tasas de interés y apuntó sin filtro contra la oposición, a la que acusó de generar incertidumbre y buscar el fraude electoral.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, el presidente Javier Milei salió con los tapones de punta para explicar la reciente suba de las tasas de interés y no se anduvo con chiquitas: le echó la culpa directamente a la oposición, a la que bautizó como el "riesgo kuka".
El mandatario fue claro ante empresarios y dirigentes: si del otro lado están los que él llama "sodomitas del capital" o "los orcos", que abiertamente dicen que van a pisotear los derechos de propiedad, entonces la tasa de interés se va a disparar. "Es como el escenario del fin del mundo, donde la tasa de interés tiende a infinito", sentenció.
Para Milei, la movida electoral influye un montón en lo que esperan los mercados. Aseguró que con elecciones a la vista, como las de octubre y las del 7 de septiembre, la tasa de interés "se tiene que ir a las nubes", porque, según él, "del otro lado están los kukas". De ahí el nombre que le puso el doctor Sturzenegger: "riesgo kuka".
No solo eso, el Presidente se la jugó y adelantó que la oposición podría recurrir a prácticas poco claras. Habló de fraude en las elecciones del 7 de septiembre, mencionando "voto cadena", "urna embarazada" o pagar punteros para asegurarse votos.
Milei también dejó en claro que su gobierno busca cortar con la vieja costumbre del "ciclo político" de las administraciones anteriores. Dijo que entraron al año electoral con una política fiscal y monetaria bien estricta, porque sacar al Estado del medio les trae mejores resultados.
Según su análisis, con los "kukas" enfrente, las tasas van a subir. Aunque aclaró que las que más subieron fueron las de corto plazo, y que las de largo no se dispararon tanto. Sin embargo, los inversores no se animan a poner plata mientras no se defina el panorama electoral.
Así las cosas, el Presidente dejó un mensaje contundente: la economía está atada a la política, y mientras haya incertidumbre por el lado de la oposición, el costo del dinero seguirá siendo un dolor de cabeza.