Paro en la gigante del acero: Techint en un quilombo con sus contratistas por salarios de miseria
Una de las empresas más grandes del país, Ternium-Siderar (Techint), está paralizada en San Nicolás. Cincuenta contratistas dicen basta por sueldos congelados y debajo de la línea de pobreza.
Un conflicto que se calienta cada vez más tiene en vilo a Ternium, la fábrica de acero más grande de Argentina y parte del grupo Techint de Paolo Rocca. Desde ayer, la planta principal está frenada y en la UOM avisaron: "Los sueldos están tan por el piso que la gente ya no tiene nada que perder".El problema arrancó con unos cincuenta contratistas que laburan en el predio enorme de Ternium-Siderar en San Nicolás. La tensión es palpable, y la cosa se puso peor después de cinco audiencias de conciliación que no llegaron a nada.El reclamo es claro: los salarios están congelados desde hace un año, dejando a la mayoría de los laburantes con ingresos que no alcanzan ni para la canasta básica. Desde la UOM de San Nicolás denuncian que Ternium se hace la desentendida, mandando la pelota a cada contratista.Naldo Brunelli, el capo de la seccional y diputado provincial, no se guardó nada en la asamblea: "Esto se arregla si Siderar, que se esconde detrás de estos contratistas, deja de usarlos de forro y pone la guita". Y avisó: "Si lo que quieren es estirarlo, esto sigue. Que siga el baile".Según los gremialistas, Techint cambió su estrategia: pasó costos fijos a variables, tercerizando sectores con talleres chiquitos dentro de la planta. Además, se dice que la empresa, a través de Exiros, viene bajando la producción un 3% por mes, lo que golpea directo el bolsillo de los tercerizados.De las cincuenta empresas metidas en el conflicto, apenas nueve presentaron propuestas, y solo eran sumas por única vez, sin mejorar nada de fondo. Pero la bronca va más allá.Los dirigentes sindicales advierten que esta crisis de los contratistas es solo la punta del iceberg de lo que le pasa a la industria del acero acá. La entrada de planchones más baratos de China amenaza con desarmar toda la producción local. "Si siguen entrando, desaparece todo el proceso de los hornos, quedarían solo los laminadores", alertaron.Con la planta de San Nicolás parada, los trabajadores tercerizados insisten: la única salida es que Ternium, la empresa madre, se haga cargo y negocie directamente para solucionar los sueldos y las condiciones de quienes día a día le ponen el hombro a la producción.