Sebastián Wainraich se abrió de corazón: la muerte de su hermano, Atlanta y la vida sin filtro
El reconocido humorista y conductor, Sebastián Wainraich, se animó a hablar de la pérdida de su hermano y otras intimidades de su vida en una entrevista conmovedora.
Sebastián Wainraich, ese tipo multifacético que nos hace reír, no se guarda nada cuando se trata de su pasión por Atlanta. Tan es así que, según contó, ahora mete en los contratos la cláusula para no perderse un partido de su Bohemio querido. Es un golazo que se dio el gusto de conseguir después de años de laburo en radio, tele y plataformas.De la comedia a la reflexión más íntima, Wainraich se sentó en el diván de "Mi Cielo", un programa que lo llevó a bucear en rincones poco conocidos de su vida, lejos de la picardía habitual. La charla, que arrancó con su cumple y las veces que lloró por Atlanta, pronto tomó un giro emocional.El momento más conmovedor llegó cuando se refirió a la temprana partida de su hermano Diego, que falleció a los 25 años, cuando Seba tenía solo 19. "La muerte me parece absurda siempre", soltó con la voz quebrada, dejando ver la herida que esa lotería que salió mal dejó en su familia.A pesar del dolor inmenso, el humorista destacó que su familia supo salir adelante. "Que sintamos dolor es una prueba de que estás vivo", reflexionó, sin querer cambiar nada de ese camino. Un pensamiento que, aunque duro, muestra la fortaleza con la que enfrentan la vida.Y si tuviera la chance de un deseo, no dudó: "Lo busco a mi hermano, claramente, para charlar y ver qué pinta ahí". Un encuentro de dos horas, no solo para él, sino para toda la familia. Además, recordó con cariño a Lino Patalano, el productor teatral que le compró un televisor para ver a Atlanta en el camarín, ¡un gesto zarpado!También hubo espacio para el amor y la familia, repasando sus inicios con Dalia Gutmann, su compañera de seis Mundiales. Y sobre la paternidad, fue claro: "Nadie está preparado", pero es "hermoso". Wainraich, el que nos hace reír, demostró que detrás del humor hay un corazón que siente y mucho.