¡VERGÜENZA EN AVELLANEDA! Hinchas chilenos armaron un descontrol y frenaron el partido de Independiente
Unos barras bravas de la U de Chile provocaron graves incidentes en la cancha de Independiente, tirando de todo y destrozando el estadio. El partido de Sudamericana se paró por el quilombo que armaron.
Ubicados en la bandeja de arriba, los simpatizantes chilenos rompieron todo: baños, butacas que arrancaron de cuajo, y hasta un cuarto de limpieza. Todo ese material, más palos de escoba y botellas, lo usaron como proyectiles y se lo tiraron a los hinchas del Rojo que estaban abajo durante todo el primer tiempo. También prendieron fuego asientos y tiraron bombas de estruendo. Fue un milagro que nadie saliera lastimado en medio de semejante locura.
El arranque del segundo tiempo se demoró porque, después de varios avisos por los parlantes, la policía tuvo que entrar a la tribuna con orden de desalojar a los violentos. Una vez que la cosa se calmó un poco, el partido siguió. Pero la tranquilidad duró poco.
Apenas dos minutos después de reanudarse, el juez tuvo que parar el juego de nuevo porque algunos hinchas se metieron a la cancha. Ahí el árbitro juntó a los capitanes de ambos equipos con el jefe de seguridad para ver qué hacían.
Ante la falta de garantías, y después de varias charlas entre la seguridad y las autoridades del encuentro, decidieron esperar unos veinte minutos para que la situación bajara un cambio y ver si podían seguir jugando. Una verdadera vergüenza lo que se vivió en Avellaneda.