¡Zarpado! Autos al Límite: Uno Colgado en Mar del Plata y Otro Adentro de una Casa en el Conurbano
Dos accidentes que te dejan con la boca abierta: un auto quedó colgando en un acantilado de Mar del Plata y otro se metió de lleno en una casa en Hurlingham. ¡Mirá lo que pasó!
La joven, que volvía de la facultad, contó que sufrió un "desperfecto" y por eso perdió el control del coche, que empezó a dar vueltas como un trompo. A pesar de lo aparatoso de la escena, que te dejaba el corazón en la garganta, por suerte no hubo heridos. La alcoholemia dio negativa y no hizo falta llamar al SAME. Pero el director de Tránsito de General Pueyrredón, Héctor Ragnoli, fue claro: "Dios puso su parte, porque podría haber circulado hacia abajo". Y con la calzada mojada y la niebla, recomendó ir con el doble de cuidado y la mitad de velocidad.
Pero como si esto fuera poco, en Hurlingham se vivió otro quilombo vial, esta vez con consecuencias más graves. Una mujer alcoholizada y a los chapazos, se dio un palo zarpado: incrustó su Chevrolet Corsa adentro de una casa. Eran los primeros minutos del domingo cuando un estruendo despertó a los vecinos de la calle Acassuso.
Las cámaras de seguridad muestran cómo el auto, a toda velocidad, usó la bajada de un garaje como rampa y salió volando, llevándose por delante postes y terminando contra la fachada de dos viviendas. La conductora, después del tremendo impacto, se tiró en la vereda como si nada, mientras su acompañante salía a duras penas del coche.
Cuando llegó la policía, la mujer intentó hacerse la viva y sopló mal la pipeta en cada intento de control de alcoholemia, pero la ley es clara: eso ya la da por alcoholizada. Además, los vecinos confirmaron que despedía un olor a alcohol que te tiraba de espaldas. La piba admitió que venía discutiendo con su pareja, lo que sumó a la imprudencia.
El auto quedó hecho pelota entre un poste y el muro de la casa. Y acá viene lo peor: al estar alcoholizada, el seguro se lavó las manos y no se va a hacer cargo de los gastos. Ahora, esta conductora va a tener que poner la cara y el bolsillo por los daños que causó. Un garrón para los dueños de casa y una lección para los que manejan sin pensar en las consecuencias.