"San Martín, el honesto: "Si te zarpabas con una mina, te rajaban de los granaderos""
Un historiador pinta a un San Martín duro pero justo: cero tolerancia a la falta de respeto y al curda. ¡Así se construyen héroes, che!
¡Che, gente del barrio! ¿Se acuerdan del General San Martín, el que cruzó los Andes y liberó medio continente? Bueno, resulta que era mucho más que un militar corajudo. Según el historiador Eduardo Kovalivker, el General era un tipo con unos códigos ¡que ni te cuento!
Kovalivker, que escribió el libro "Los granaderos de San Martín: historias de coraje y patriotismo" junto a Felipe Pigna, la tiró toda en un streaming de Infobae. Dijo que San Martín era un tipo que no transaba con la guita y que los valores eran lo primero. ¡Un ejemplo, bah!
"San Martín era un tipo con valores tremendos y absolutamente honesto: el dinero no le importaba", arrancó diciendo Kovalivker.
Pero la cosa no quedaba ahí. Aparentemente, el General era recontra estricto con sus granaderos. ¿Te pasabas de copas? ¡Afuera! ¿Le faltabas el respeto a una mujer? ¡A la calle! Kovalivker lo explicó clarito: "Por faltarle el respeto a una mujer te tenías que ir de granaderos. Por hacer uso inmoderado de la bebida te echaban porque era un perjuicio en honor del cuerpo".
¡Tremendo! El tipo tenía a la gente cortita, pero parece que así se ganaba el respeto. "El tipo tenía a la gente muy firme", remató Kovalivker. "Lo seguían porque mostró de entrada que iba al frente".
Y ni hablar del Cruce de los Andes, una gesta que dejó a todos con la boca abierta. "El pibe arma un ejército de 5200 personas, 10 mil mulas, 1800 caballos, los hospitales de campaña, los cañones", contó Kovalivker, todavía asombrado.
¿Y cómo hizo para ganarle a los españoles si eran más? ¡Inteligencia pura! "Como los otros tenían más gente, él hace una guerra de inteligencia pasando datos falsos de lo que tiene y por dónde va a pasar. Los españoles tuvieron que dividir las fuerzas porque no sabían por dónde iban a pasar", explicó el historiador.
Así que ya saben, muchachos. San Martín no solo fue un héroe de guerra, sino también un tipo con principios. ¡Para tenerlo presente, eh!