De odiar palomas a salvarlas: Un escritor encuentra la cura a su soledad... ¡y vos no lo vas a creer!
Este escritor estaba hecho pelota por una enfermedad y un desamor. ¿La solución? ¡Llenar la casa de palomas! Una historia increíble que te va a tocar el corazón, che.
¿Quién iba a pensar que las palomas, esas bichos que a veces nos hinchan en la plaza, podían salvarle la vida a alguien? ¡Y no hablo de traer mensajes, eh! Resulta que un escritor yanqui, Brian Buckbee, estaba pasando un momento de aquellos: enfermo, solo, y con el corazón roto. Pero un día, una paloma renguita se cruzó en su camino, y ahí nomás... ¡todo cambió!
Buckbee, que antes era de esos que veían a las palomas como "ratas con alas", empezó a rescatar aves enfermas y lastimadas. ¡Llegó a tener 12 palomas viviendo con él! Imaginate el quilombo, plumas por todos lados, pero también... ¡una compañía que le hacía falta como el agua!
En su libro, "We Should All Be Birds" ("Todos Deberíamos Ser Aves"), cuenta cómo estas palomas no solo lo sacaron de la soledad, sino que también lo ayudaron a enfrentar el dolor y la enfermedad. Porque, como dice él, "Lo que hace felices a las aves me hace feliz a mí". ¡Tremendo!
La historia de Buckbee es un golazo porque nos muestra que a veces, la ayuda menos pensada puede venir de donde menos lo esperamos. Y que, quizás, esas palomas que vemos todos los días en la calle tengan mucho más para ofrecernos de lo que creemos. ¿Será cuestión de prestarles más atención, che?
Fuente: The Washington Post