El redescubrimiento de los dibujos de Renoir: una revisión necesaria del legado artístico
Un boceto de Renoir comprado por monedas revela un mundo oculto del pintor. ¡Y hay una muestra imperdible en Nueva York! ¿Te la vas a perder?
¡Quién diría! Un dibujo al desnudo de Renoir, comprado por chirolas, destapó un quilombo bárbaro en el mundo del arte. Resulta que la compradora, chocha por la ganga, lo llevó a tasar y ¡zaz!, le dijeron que tenía un original del pintor francés que vale una fortuna.
Pero la cosa no queda ahí. Este hallazgo pone en evidencia algo que muchos sabían a medias: los laburos en papel de Renoir siempre fueron medio ninguneados. ¡Con la cantidad de cuadros que pintó el tipo, obvio que los dibujitos quedaron relegados!
Ahora, para reivindicar la cosa, se viene una muestra zarpada en el Morgan Museum and Library de Nueva York: "Renoir Drawings". ¡La primera dedicada exclusivamente a los dibujos del artista desde 1921! Van a juntar más de 100 obras entre dibujos, pasteles, acuarelas y grabados. ¡Una locura!
Colin Bailey, director del Morgan y curador de la exposición, dice que Renoir usaba el dibujo de forma esporádica. Recién ahora se están catalogando sus obras en papel. ¡Imaginate que se estima que hay hasta 1.000 dibujos dando vueltas por ahí, algunos perdidos!
La muestra va a tener obras prestadas de museos grosos como el Museum of Fine Arts de Boston, el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Nelson-Atkins Museum of Art de Kansas City, el Albertina Museum de Viena y el Musée d’Orsay de París. ¡Tremendo despliegue!
Uno de los puntos fuertes va a ser juntar obras terminadas con sus dibujos preparatorios. Por ejemplo, dos joyitas del Musée d’Orsay: "Baile en el campo (1883)" y "El juicio de Paris (1914)". ¡Para ver cómo laburaba el maestro!
Y si andás por Nueva York, no te podés perder "Las grandes bañistas (1884–87)" del Philadelphia Museum of Art, con siete dibujos preparatorios. ¡Dicen que Renoir le puso una garra terrible a esta obra, pero la crítica la destrozó! El tipo nunca más le dedicó tanto tiempo a un solo cuadro.
Como dice Bailey, en 1886, Berthe Morisot quedó re copada con los dibujos de Renoir y dijo que sería bueno que el público viera esos laburos para que dejaran de pensar que los impresionistas laburaban "con la mayor despreocupación". ¡Parece que esta muestra le está haciendo caso a Morisot!