Qué medidas tomó el Gobierno para frenar la suba de tasas y cómo podrían impactar en el dólar, los créditos y la inflación
El elevado rendimiento del dinero puede sostener la estabilidad de los precios, pero no está exento de generar otros desafíos para el equipo económico
¡Che, gente! Acá estamos de nuevo, con el quilombo de la economía que no da respiro. Parece que el gobierno se puso las pilas para evitar que los pesos sueltos después de la licitación de bonos se vayan al dólar o disparen la inflación. ¿Cómo? Metiendo mano en los bancos, ¡otra vez!
Resulta que el Ministerio de Economía y el Banco Central (BCRA) no quieren que haya pesos dando vueltas como perro sin dueño. Entonces, sacaron una nueva licitación de bonos para el lunes que viene, ¡de urgencia! Según ellos, son "muy pragmáticos" y no van a esperar dos semanas con esa guita en la calle.
Pero la cosa no quedó ahí. El BCRA, ahora comandado por Santiago Bausili, también subió los encajes de los bancos (la plata que tienen que dejar guardada en el Central). ¡Llegaron al 50%! Y ojo, eh, que si no cumplen, la multa es peor. Para colmo, les dieron la opción de usar bonos del Tesoro para cubrir esos encajes, ¡pero solo si los compraron en la licitación del lunes! ¿Entendés la jugada? "Traigan los pesos a la licitación, llévense los bonos y úsenlos para cumplir la norma", les dijeron, clarito.
Obviamente, a los bancos no les gustó ni medio. Desde que sacaron las LEFI, viven con cambios de reglas, licitaciones sorpresa y un dólar que subió y bajó como ascensor. "Así es difícil planificar", se quejan.
Pero el gobierno no afloja. Quieren que la inflación no se les escape hasta las elecciones de octubre. Por eso, el Ministerio de Economía también anunció que van a dejar de comprar dólares "en bloque".
Ahora, ¿esto a quién le pega? Y bueno... a todos. Como dice el economista Christian Buteler, "El costo del dinero es la tasa de interés". Las tasas suben para el que quiere un plazo fijo (que ahora rinde un 44% anual en el Banco Nación, ¡golazo!), pero también para la pyme que necesita un crédito y tiene que pagar el 80% por un adelanto en cuenta corriente. ¡Un disparate!
En definitiva, el gobierno está jugando al bombero con la economía. Apaga el fuego del dólar y la inflación, pero le echa más leña al fuego del crédito y la actividad económica. ¿Servirá para llegar a octubre sin que explote todo? ¡Veremos! Pero estén atentos, porque esto sigue... y como siempre, ¡la que liga es la gente laburante!