Barassi a corazón abierto: El duelo por su vieja, cómo lo bancó la familia y el cimbronazo que le dejó el laburo.
El conductor se sinceró sobre el momento más heavy de su vida, el cáncer de su madre. Contó cómo lo ayudaron sus hijas y su esposa a salir adelante. ¡Un testimonio que te llega al alma!
¡Che, gente del Sur! Agárrense, que hoy nos toca una nota a corazón abierto con uno de los nuestros: Darío Barassi. El tipo, que siempre nos saca una sonrisa, se puso serio y contó cómo sigue procesando la partida de su vieja. Y la verdad, ¡emociona!
En una charla con Catalina Dlugi por Radio La Once Diez, Barassi se despachó sobre el dolor que todavía siente. "Lo de mi mamá, sin lugar a dudas, ha sido el proceso personal más complejo que me tocó vivir. Esto fue un cimbronazo, el cáncer es una enfermedad tan injusta, imbatible, dolorosa, fue un año con un proceso muy complejo, finalmente se perdió la batalla", contó, sin guardarse nada.
¡Imaginate! Justo cuando nacía su hija, la vieja peleando contra el cáncer. Un combo que te desarma a cualquiera. Barassi lo admitió: le costó horrores superar la pérdida. "Me pegó fuerte, estoy mucho mejor, estoy haciendo los procesos típicos de un duelo. Estoy más conciliado con la idea de que mi vieja no esté, lo sufro, me enojo, me gustaría que pudiera estar disfrutando a sus nietas, mi familia y todo, pero estoy más amigado y recordándola con más amor. La tengo presente desde otro lugar, encontrándola en la mirada de mis hijas, alguno de mis gestos. La pienso mucho, la escucho, la siento libre, plena".
Pero ojo, que el laburo también le pasó factura. Encima de todo, estaba construyendo su casa, ¡un quilombo bárbaro! "Es un proceso que demandó mucha palta, estrés, responsabilidad. El combo me hizo explotar el cuerpo y el cerebro. Me resguardé en mis hijas y mi mujer, de hacer terapia profesional, no me quedó otra que frenar, resetear la mente, escaparme a Cariló", reveló.
Y acá viene lo importante: Barassi se puso las pilas y priorizó su salud mental. Dejó de laburar un tiempo, hizo terapia y se refugió en el amor de su familia. ¡Un golazo! Porque a veces, hay que saber parar la bocha y cuidarse uno mismo.
Ahora, el conductor se siente mucho mejor y disfruta a pleno de sus hijas. "Es mi morocha, me vuelve loco, tengo dos hijas, las dos son mis amores de mi vida. Pero Inés llegó y mi mamá estaba transitando justo el cáncer terminal, entonces el primer año de mi hija yo estaba con la cabeza y las emociones por cualquier lado", confesó.
Barassi no se guardó nada, gente. Nos mostró su lado más vulnerable y nos recordó que, al final del día, lo más importante es el amor y el apoyo de los nuestros. ¡Un ejemplo!