Según la UIA, la industria creció 2,8% en julio y la actividad se frenaría por la suba de tasas de interés
La UIA prendió las alarmas: la industria no levanta cabeza, las importaciones crecen y los laburantes pierden el laburo. ¿Se viene una crisis como la del 2001? ¡Enterate acá!
¡Che, gente del laburo! Parece que la cosa viene fulera para la industria. Los muchachos de la Unión Industrial Argentina (UIA) tiraron unos números que, la verdad, asustan un poco. Dicen que en julio hubo un crecimiento del 2,8%, pero ojo, ¡no te emociones! Porque ese numerito no alcanza para igualar los niveles del 2022 y 2023. O sea, estamos laburando más, pero todavía no llegamos a levantar cabeza.
Según los datos que manejan, algunos sectores se pusieron las pilas, como el del cemento y el agro. ¡Golazo por ellos! Pero otros, como el automotriz, se dieron un palo importante con una caída del 9,8%. Y para colmo, las exportaciones a Brasil aflojaron. ¡Un garrón!
Pero lo que más preocupa a la UIA es que las tasas de interés están por las nubes, lo que hace que pedir un crédito sea casi imposible. Y encima, ¡llegan más productos importados! En el primer semestre, entraron 5.268 millones de dólares en bienes de consumo, ¡un 32% más que el año pasado! Y ahí te das cuenta que las cosas no andan bien, porque mientras entra mercadería de afuera, la producción nacional se va al bombo.
Y como si esto fuera poco, la cosa viene tan mal que se están perdiendo laburos. Según un informe del Centro de Estudios de la UIA (CEU), en los últimos tres meses se perdieron 1.500 empleos por mes. ¡Una locura! En total, son 37.000 puestos industriales menos desde agosto de 2023.
Para rematarla, la UIA también denunció que está creciendo el comercio informal, con productos que entran de contrabando. Esto, según ellos, es una competencia desleal para los que laburan en blanco y pagan todos los impuestos.
Martín Rappallini, el presidente de la UIA, no se guardó nada y dijo que las principales preocupaciones son sostener el laburo y la actividad económica. También le preocupa que la suba de tasas de interés complique el acceso al crédito para las empresas.
Ahora, la pregunta que nos hacemos todos es: ¿qué va a pasar? ¿Se pondrán las pilas los de arriba para ayudar a la industria nacional o vamos a seguir viendo cómo se funden las fábricas y se quedan sin laburo nuestros vecinos? ¡Quedó picando!