Claudio Contardi, expareja de Julieta Prandi, fue condenado a 19 años de prisión por abuso sexual
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Zárate-Campana dictó la sentencia que deja a Contardi tras las rejas. La fiscalía pedía 20 años, pero el empresario se lleva 19.
Claudio Contardi, el ex de la famosa actriz y conductora Julieta Prandi, recibió un duro golpe de la justicia: ¡19 años de prisión por abuso sexual agravado! La resolución llegó este miércoles, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Zárate-Campana decidió que no hay vuelta atrás y lo detuvieron al instante. La fiscalía había pedido 20 años, pero parece que el empresario se tuvo que conformar con un año menos.
La audiencia comenzó pasadas las 11 de la mañana, pero Prandi no estuvo presente para escuchar el veredicto. El fiscal Christian Fabio había hecho su trabajo, pidiendo una pena ejemplar, mientras que la querella se animó a solicitar ¡50 años! Pero al final, la balanza se inclinó hacia los 19 años, poniendo fin a un proceso judicial que se extendió por una década. Los abusos, según la denuncia, ocurrieron entre 2015 y 2018, aunque la investigación empezó en 2021, tras el valiente testimonio de Julieta ante la UFI N°4 de Escobar.
Este lunes, la actriz compartió su angustia en las redes: "Es muy fuerte verme en todos lados y que se reproduzcan mis palabras. Lo vivo con mucha ansiedad. Necesito que llegue el miércoles, de verdad escuchar una condena ejemplificadora y que finalmente lo detengan por mi bien, por el bien de mi familia". ¡Una flor de truchada lo que tuvo que pasar!
Durante el juicio, el fiscal no escatimó en detalles y dejó al descubierto la relación tóxica que vivieron. Contardi no solo abusó de Prandi, sino que también ejerció violencia física y psicológica, amenazándola y sometiéndola a un verdadero calvario. Los abusos se habrían cometido en su casa del barrio privado "Septiembre", donde la violencia se convirtió en el pan de cada día. ¡Un verdadero horror!
El representante del Ministerio Público Fiscal dejó claro que Contardi no solo la sometía físicamente, sino que también la manipulaba psicológicamente, diciéndole que tenía la obligación de mantener relaciones sexuales por ser su esposa. Un relato desgarrador que nos recuerda que la justicia, aunque tarde, llega. ¡Esperemos que esta condena sirva de ejemplo para que nadie más tenga que pasar por lo mismo!