Daniel Arroyo: "El veto a la ley de emergencia en discapacidad es un error absurdo que profundiza el colapso del sistema"
El diputado Arroyo le pone los puntos al gobierno por vetar la ley de emergencia en discapacidad. "Es un error absurdo", dice, y tiene razón. ¿Hasta cuándo van a ajustar por los más vulnerables?
¡Che, gente! ¿Se enteraron el último bardo que se mandó el gobierno? Veto la ley de emergencia en discapacidad. Sí, sí, como escuchan. Justo a ellos, que ya la vienen pasando bomba. El diputado Daniel Arroyo, que es el que impulsó la ley, no se guardó nada y los mandó al frente: "Es un error absurdo", largó, y agregó que "profundiza el colapso del sistema". ¡Y tiene toda la razón!
Resulta que esta ley buscaba garantizarles a las personas con discapacidad el acceso al transporte, a la salud y a los tratamientos. Cosas básicas, ¿viste? Pero no, para el gobierno es mucho gasto. Según Arroyo, el impacto de la ley era mínimo, apenas el 0,003 del PBI. ¡Una miseria! Pero claro, para ellos es más importante el "equilibrio fiscal" que la gente.
El diputado explicó que el problema viene de arrastre: el nomenclador, que es lo que determina cuánto cobran los transportistas y los acompañantes terapéuticos, no se actualiza desde febrero de 2023. ¡Una locura! Con la inflación que tenemos, los tipos están laburando casi gratis. Y así, ¿cómo van a poder seguir brindando los servicios? Los hogares están al borde del cierre, los acompañantes terapéuticos cobran una miseria después de 180 días... ¡Un desastre!
Arroyo contó que la ley había sido votada por amplísima mayoría en ambas cámaras. "Consiguió un consenso transversal, fuera de cualquier grieta", aseguró. Pero parece que al presidente Javier Milei eso no le importa. Veto la ley y listo. ¡Como si nada!
Ahora, el diputado dice que van a insistir con la ley. "Ya tenemos garantizados los votos", afirmó. Esperemos que sea así, porque la situación es desesperante. Como dijo Arroyo: "Nunca vi tanta gente desesperada. No hay derecho ni lógica alguna para sostener el veto. Insistir con la ley es una cuestión de pura humanidad y racionalidad económica".
Y la verdad, gente, es que tiene toda la razón. Basta de ajustar por los que menos tienen. ¡Que se pongan las pilas y solucionen este quilombo!